A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Sal no se cuenta con que es salado.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
El más feliz parto, tiene algo de "jarto".
El melón y la mujer, difíciles son de entender.
Hacer de un camino, dos mandados.
El amor es como el agua que no se seca.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
Todos llorando nacieron, y nadie muere riendo.
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
Alabaos, coles, que hay nabos en la olla.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Si quieres buenos nabos, por Julio has de sembrarlos.
Lágrimas de viuda, poco duran.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Ir de trapillo.
Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Al potro y al niño, con cariño.
El roble como nace y el pino como cae.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
La distancia hace a las montañas más azules.
El amor es una hierba espontánea
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
El que quiera comer huevos tendrá que soportar los cacareos de las gallinas.
Algo se pesca_ Y llevaba una rana en la cesta.
Julio, lo verde y lo maduro.
Cuando tú vas, yo vuelvo.
No juzgues al hombre en el vino si no has bebido
Badajo alto, campana rota.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
El que las hace, las imagina.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
Qué bien canta el tordo si está gordo.
En casa con hombres y sin vino, todo anda mohíno.
Bien o mal, casado nos han.
No puede impedirse el viento. Pero pueden construirse molinos.
Quien escucha, su mal oye.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.