Cachicamo trabaja pa' lapa.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
El melón en ayunas es oro; al mediodía, plata; y por la noche, mata.
Olla con jamón y gallina, ¡canela fina!.
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
Dios castiga, pero no ha palo.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
El árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo.
De la risa al duelo un pelo.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
¡No nos mires, unete! (Transición española).
La mentira busca el rincón.
A bien obrar, bien pagar.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
Tanto tiempo en el campo y no conoces el matojo.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Si vas a morir, muere llenito.
La muerte de un anciano es como una biblioteca que se quema.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
No hay mal que por bien no venga.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
El amor se manifiesta por muchos signos amargos
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Cabrito, ganso y lechón, de la mano al asador.
El amor deja ver las rosas y no las espinas
Siendo tan bellas las flores de loto, solo con el verdor de las hojas resalta su hermosura.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Donde hay obras, hay sobras.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
La intención hace la acción
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Los tontos, si callan, lo parecen menos.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
¿Tienes ganas de morir?. Cena cordero asado y échate a dormir.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Nada es bello excepto la verdad
Por numerosos que puedan ser los meandros del río, acabará por ir a parar al mar.
El que con locura nace, con ella yace.
Quien a buen árbol se arrima, va un perro y se le mea encima.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.