Quien a buen árbol se arrima, va un perro y se le mea encima.
Sal no se cuenta con que es salado.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
El melón y la mujer, difíciles son de entender.
Todos llorando nacieron, y nadie muere riendo.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
El más feliz parto, tiene algo de "jarto".
Hacer de un camino, dos mandados.
El amor es como el agua que no se seca.
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Lágrimas de viuda, poco duran.
Alabaos, coles, que hay nabos en la olla.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Si quieres buenos nabos, por Julio has de sembrarlos.
Ir de trapillo.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
Al potro y al niño, con cariño.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
Cuando tú vas, yo vuelvo.
Algo se pesca_ Y llevaba una rana en la cesta.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
El amor es una hierba espontánea
El roble como nace y el pino como cae.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
El que quiera comer huevos tendrá que soportar los cacareos de las gallinas.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
Badajo alto, campana rota.
Qué bien canta el tordo si está gordo.
La distancia hace a las montañas más azules.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
Julio, lo verde y lo maduro.
En casa con hombres y sin vino, todo anda mohíno.
El que las hace, las imagina.
No puede impedirse el viento. Pero pueden construirse molinos.
No juzgues al hombre en el vino si no has bebido
Quien escucha, su mal oye.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
Bien o mal, casado nos han.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.