Buena burra hemos comprado.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Grano a grano, se llena el granero.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
Pan ajeno, caro cuesta.
De cien en cien años, vuelve el río por sus andamios.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
El que hambre tiene, en tortillas piensa.
Ruéganla que se pea, y cágase.
Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.
La alegría es don de Dios y bondad del corazón.
Que cada cual espante sus pulgas.
Quizás nunca escucharas las cosas que quieres oir de la persona que quisieras que las dijera, pero no seas tan sordo para no oirlas de la persona que te las dice desde su corazon.
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
El día que no escobé, vino quien no pensé.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
Ni mesa sin pan, ni ejército sin capitán.
Hacer enseña a hacer.
El que calla, otorga.
A la feria se va por todo; pero por narices no.
Limosna que así se vela y se ofrece, de lo alto viene.
Más corre un caballo viejo que un burro nuevo.
A ojo de buen cubero.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
Junio Julio y Agosto ni mujeres ni coles ni mosto.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Variante: En Febrero, pon obrero, mejor a finales que a primeros.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
Las frutas por la mañana son oro, al mediodía plata y por la noche matan.
Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
De abedul la albarca y pasarás la charca.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
Donde uno piensa, otro sueña.
Con la tripa vacía, no hay alegría.
El hombre pone y la mujer dispone.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Cartas de ausentes, cédulas son de vida.
El labrador antes sin orejas que sin ovejas.