El danzante tiene cuatro chiquitillos y todos son danzantillos.
Alcalá de Henares, donde tres cosas son dos pares.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
Cada palo que aguante su vela.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Jamón y chorizo, ahora es acertijo.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Amigo lejos, amigo muerto.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
Ni huerta en sombrío, ni casa junto al río.
Buena es la carne de perdiz; pero mejor la de codorniz.
Que largos son los años en la niñez y como se acortan en la vejez.
Borrón y cuenta nueva.
En San Antón, calabazas al sol.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Gallina vieja da buen caldo.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Acuéstate sin cenar y amanecerás sin deuda.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Hacer de tripas corazón.
Las truchas y las mentiras, cuanto mayores, tanto mejores.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Acaso nuevo, consejero nuevo.
Darle a uno mala espina.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
La morcilla reciente, cómela con tu pariente.
A fuego y a boda va la aldea toda.
Cuando da muchos frutos el manzano, podrás agarrarlos con la mano.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.
Más vale buen viento que fuerza de remos.
Bien cantas, pero mal entonas.
A camino largo, paso corto. Para cansarse menos.
Quien hace malas, barrunta largas.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.