A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
La viña y el potro, criélos otro.
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Buena fama, hurto encubre.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
A cada paje, su ropaje.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
A cena de vino, desayuno de agua.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Amor de amos, agua en cestos.
Caras vemos, corazones no sabemos.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
El veinte de Enero, San Sebastián el primero.
El toro y el melón, como salen, son.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
No es lo mismo oír decir "moros vienen", que verlos venir.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
Bien reza, pero mal ofrece.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
Nadie es tan viejo que no piense vivir otro año.
La madera de enero no la pongas al humero; déjala estar cortada, que ella se curte y amansa.
Nunca con menores, entables amores.
El que a los veinte no es valiente, a los treinta no es casado, y a los cuarenta no es rico, es gallo que clavó el pico.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
Boca de miel y manos de hiel.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
Las obras, con las sobras.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Año lluvioso, échate de codo.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.