Fue la negra al baño y tuvo que contar para todo el año.
Ponerle el cascabel al gato.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
A cántaro roto, otro al puesto.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
El mal caldo, hirviendo y soplando.
Hacer pinitos.
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
Mientras vas y vienes, por el camino te entretienes.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
Sobre la marcha, ¡rompan filas! (Durante el periodo del cuartel de instrucción en España).
El buen vino sin ramo se vende.
Lección dormida, lección aprendida.
A casa de tu hermano no irás cada verano.
Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
Día de agua, taberna o fragua.
De tal colmena tal enjambre.
El sol de enero, poco duradero.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
No está la Magdalena para tafetanes.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
Fíate del santo y no le prendas vela.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
Niebla en el valle, labrador a la calle.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Dar en el clavo.
Soñaba el ciego que veía y soñaba lo que quería.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
Buscar los tres pies al gato.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
En Marzo los almendros en flor y los mozos en amor.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Por San Blas, higuera plantarás e higos comerás.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Niño con siete niñeras se queda ciego.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.