Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
La madera de tu casa, en enero sea cortada.
Dos capitanes hunden el barco.
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
El que se esquila en enero, está esquilado el año entero.
¿Mirón y errarla?.
Inflama más la comida que las musas
Poca cuadrilla, vida tranquila
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
El agua arruina el puente y el vino la mente
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
Por enero florece el romero.
Jamón cocido en vino, hace al viejo niño.
El hábito no hace al monje.
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Las grandes cargas están hechas de pequeños puñados.
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.
Más camina un burro si va frente al pesebre.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
No es lo mismo los palos de la reja que los pelos de la raja.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
¡Largue el gallo que es de las ánimas!.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Variante: En casa llena, presto se hace la cena.
A barco nuevo, capitán viejo.
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
A casa vieja, portada nueva.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
Cada cual decía del amor que tenía.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
Acabada la misa, se parten las obladas.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.