Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
La mejor leña está donde no entra el carro.
Rey en mi casa soy, y a donde no me llaman, no voy.
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
La muerte hace reflexionar.
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Al ingrato con la punta del zapato.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
La verdadera amistad no se hiela durante el invierno
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Reino dividido, reino perdido.
La fantasía es la primavera del alma
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
Camina como viejo y llegarás como joven.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Bebe leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
En Santo Domingo de la Calzada, canto la gallina después de asada.
Para aprender a rezar no hay como viajar por mar.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Rey nuevo, ley nueva.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
A la noche putas y a la mañana comadres.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
Higos y nueces no se comen juntos todas las veces.
Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
A casa nueva, puerta vieja.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Reyes y gatos son bastante ingratos.
De mala sangre, malas morcillas.
Lunes y martes, fiestas holgantes; miércoles y jueves, fiestas solemnes.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
El pez muere por su propia boca.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
Alegría no comunicada, alegría malograda.