La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
Para poca salud, las cuatro velas y el ataúd.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
El agua va siempre al río.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Reyes y mujeres no agradecen.
Ojo por ojo, diente por diente.
Digo y redigo que la breva no es higo.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
La ambición mató al ratón.
Récele a la Virgen, pero siga remando.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
Al mal circo le crecen los enanos.
Una alegría esparce cien pesares.
Aire gallego, escoba del cielo.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Nada sabe su violín y todos los sones toca
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
El regalo del mal hombre no trae consigo nada bueno.
Es más entrador que una pulga.
Una golondrina no hace verano.
La oración de los rectos en su gozo.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
A viña vieja, amo nuevo.
La buena hija dos veces viene a casa.
Me dejó como la guayabera.
Pan para hoy, hambre para mañana.
Ahora adulador, mañana traidor.
Dichoso el mes que entra con Todos los Santos y sale por San Andrés.
Guarda los pensamientos de la noche para la mañana
De luengas vías, luengas mentiras.
"Los inviernos en Burgos, y los veranos en Sevilla", decía Doña Isabel, la gran reina de Castilla.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
En enero castañero y en Febrero, correndero.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Si tienes alubias, garbanzos o lentejas? ¿de qué te quejas?
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
El beso lo inventó Dios y el diablo lo que viene en pos.
Un pájaro no canta porque tenga una respuesta. Canta porque tiene una canción.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.