Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Higos y nueces no se comen juntos todas las veces.
De mala sangre, malas morcillas.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
Reyes y gatos son bastante ingratos.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
El pez muere por su propia boca.
A casa nueva, puerta vieja.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
Lunes y martes, fiestas holgantes; miércoles y jueves, fiestas solemnes.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Nunca es mal año, por mucho trigo.
No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.
Echar confites a un cochino, es desatino.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
A buenos ocios, malos negocios.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
De cuentos suele irse a chismes.
Cántaro roto, no sufre más remiendo que comprar otro.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Año de pitones, año de cabrones.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
La noche es capa de pecadores.
Navarro, ni de barro
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.