Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
A otra cosa mariposa.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Las armas las cargan el diablo.
Tres días hay en el año que se llena bien la panza: el santo, el cumpleaños y el día de la matanza.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
De bajada todos los santos ayudan
El pollo de enero, sube a su madre al gallinero.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
Cuando las barbas del vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.
Amor que del alma nace, al pie de la tumba muere.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
Más vale una mala boda que un buen entierro.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Días que pasan de enero, ajos que pierde el ajero.
Las boñigas de los caballos no son higos
Por costumbre le damos la vuelta a un pensamiento, para utilizarlo varias veces
El pez grande se come al chico.
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
Los pequeños ladrones, desde la cárcel, ven pasar a los grandes ladrones en carroza.
Ser el último orejón del tarro.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
Ser feliz como pez en el agua
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Bodas largas, barajas nuevas.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
Casarse bajo el palo de la escoba
En todas partes se cuecen habas.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
Remienda paño y pasarás año.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
Al buen amar, nunca le falta que dar.