Por los santos, la nieve el los altos y el frío en los campos.
Septiembre benigno, octubre florido.
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Por el árbol se conoce el fruto.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
De refranes y cantares, tiene el pueblo mil millares.
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
A gallo viejo gallina joven.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
No solo de pan vive el hombre.
Panza llena, quita pena.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
Hasta la muerte, todo es vida.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Vence en la mocedad los días buenos, y para la vejez quedan los duelos.
El que la hace, la paga.
Las vírgenes pasan muchas Navidades, pero ninguna noche buena.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
La suerte es de los audaces.
Año de avispas, año de nieves y ventiscas.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
Dos hijas y una madre, tres demonios para un padre.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
De Todos los Santos a Navidad, o bien llover o bien helar.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
Amores añejos acaban con los pellejos.
Quien calla otorga
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
Enero mes de frío, nieve y puchero.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
Suegra y nuera, perro y gato, no comen en el mismo plato.
A llorar al cuartito.
En otoño la mano al moño.
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
El dolor del viudo es corto pero agudo
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.