En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
De refrán y afán pocos se librarán.
Si familia quieres ser por parte de la mujer.
Mucho ruido y pozas nueces.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
La niñez se va para lejos; si vuelve ya estamos viejos.
Guagua que llora mama.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Tener el juego trancado.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
Amor, viento y ventura, poco dura.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
Una manzana no cae lejos de su árbol.
A la hora mala no ladran los perros
El comedido sale jodido.
Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
La que no tiene suegra ni cuñada, esa es bien casada.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
Bien ama quien nunca olvida.
De padres gatos, hijos michinos.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cria a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.
A otra cosa mariposa.
Variante: En casa llena, presto se hace la cena.
Más te sacará del apuro un real tuyo que un duro del vecino.
Bailando con la más fea
Redondear la arepa.
Por costumbre le damos la vuelta a un pensamiento, para utilizarlo varias veces
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
En septiembre cosecha y no siembres.