Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
Del lobo un pelo.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
La manzana podrida pudre a las sanas.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
En vida de matrimonio, ni soso ni salado.
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
Quiéreme poco pero continúa
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
La vida es un deber a cumplir
Esto son habas contadas.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
Mientras la mujer grande se agacha, la chica barre la casa.
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
Quien tenga tiempo que no espere
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
Cántaro que mucho va a la fuente, alguna vez se rompe.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
Cada arroyo tiene su fuente.
Ve tu camino para no tropezar.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
Casa oscura, candela cuesta.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
Cuando pitos, flautas; cuando flautas, pitos.
Siempre que lo desea, la mujer llora y el perro mea.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Una espina en el ojo.
Tras el vicio viene el lamento.
Fue sin querer...queriendo.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
Robles y pinos, todos son primos.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
A buen hambre, no hay pan duro.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
Cabra que no da leche, y cuando da la tira.
Dos amigos de una bolsa, el uno canta y el otro llora.
Casa hecha, sepultura abierta.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas