Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
Quien mea y no pee, es como quien va a la escuela y no lee.
Llámala puta, pero no la llames fea.
Abad y ballestero, mal para los moros.
No hay albarda que le quede bien.
La que del baño viene, bien sabe lo que quiere.
El que no arriesga no gana.
Si ayer eras Don Nadie y hoy Don Alguien eres, ¿qué más quieres?
Lo que no nos une, nos mata.
Menos pregunta Dios y más perdona.
Iba en su yegua y preguntaba por ella.
Quien ha atado el cascabel al cuello del tigre, debe quitárselo por sí mismo.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
No muchas cosas bien aprendidas, sino pocas y bien asbids.
Enemigos me de Dios, y amigos no.
La paja solamente se ve en el ojo ajeno.
Pronto y bien no hay quien.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
Es más tonto que mandado hacer de encargo.
Eso no te lo despinta nadie.
A la virtud, menester hace espaldas.
Hasta la belleza cansa.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
De hombres bien nacidos es ser agradecidos.
Se sincero y honesto siempre.
La labranza no tiene acabanza.
Cuando un perro se ahoga, todos le dan de beber.
Esto está color de hormiga.
La memoria más potente es más débil que la tinta más pálida.
Lo único permanente es el cambio.
Estás en la procesión y también quieres tocar las campanas.
La sal no es atacada por las hormigas.
Sientate en la puerta de tu casa, y verás pasar el cadáver de tu enemigo.
Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.
Trabaja cada día como si fuese el último de tu vida.
El oficio hace maestro.
En la variedad está el gusto.
Acelgas bonitas, de día las pencas, de noche las ojitas.
Se puede esconder el fuego, pero ¿Qué se hace con el humo?
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
Mande quien pueda, y obedezca quien deba.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
Todos desnudos nacemos, aunque vestidos nos vemos.
A buena barbechera, mejor sementera.
Quien quiera mujer eterna que se case con una enferma.
El buen tiempo ayuda en el trabajo.
El día que arda la enramada, se verá la llamarada.
Desde chica, la ortiga pica.