Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
Lo hermoso, a todos da gozo.
Hay muchos diablos de un mismo pelaje.
Al dibujar una rama es necesario escuchar el soplo del viento.
Nadie está más vacío que quien esta lleno de si mismo.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
Mucho preito hace mendigo.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
El que estudia diez años en la oscuridad será universalmente conocido como quiera.
Se tapaba Maricuela y se dejaba al culo fuera.
Haz favores y te los pagarán a coces.
Por el hilo se saca el ovillo.
Todo lo que el médico yerra lo tapa la tierra.
Que aproveche como si fuera leche.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
Con todos corro y con ninguno me paro.
A persona lisonjera no le des oreja.
Quebrásteme la cabeza, y ahora me untas el casco.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
Fuente de vida es la boca del justo, pero la boca del malvado encubre violencia.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Todo acaba con la muerte, menos, el hacer bien.
Para la virtud somos de piedra, y para el vicio somos de cera.
A la mejor cocinera, se le va un tomate entero.
La búsqueda de un tesoro no depende de ti, la búsqueda de tu alma depende de mi
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
El pez que no se ha cogido es siempre el más grande y el anzuelo siempre el más pequeño
No hay mejor hechizo que el buen servicio.
Para sabio Salomón.
El sarampión mata a lo traidor.
Entre sastres, no se pagan hechuras.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Bailaré según tu música.
Quien llega tarde a la fiesta, no logra cena ni orquesta.
¿Cómo se puede escupir en una cara sonriente?
Cuando el abad está contento, lo está todo el convento.
El hombre de carácter atraviesa mil ríos sin mojarse los zapatos
El buey pace donde yace.
Mala cuña es la de la propia madera.
El que no coge consejeros no llega a viejo.
¿Hambre tienes y pides limosna?. No te creo, que eres gorda.
Jurar como carretero.
El que es buen gallo en cualquier gallinero canta.
Abad y ballestero, mal para los moros.
Anda el hombre a trote por ganar su capote.
El mal que salió de mi boca voló hasta tu corazón.
No hay camino más seguro que el que acaban de robar.
No hay que buscarle tres pies al gato.