Échale guindas a la tarasca y verás como las masca.
La mano que da está por encima de la mano que recibe
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
La fortuna a los audaces ayuda.
Lo que bien se gana, bien se guarda.
Dios nos da nueces, pero no las casca.
El malo come pechugas y el bueno come lechugas.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
Cántaro vacío, con solo aire hace ruido.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
Tanto tienes, cuánto vales.
Muchos respetan el poder del rey, todos respetan el poder de la espada
Algo es algo, dijo, al ver un hueso el galgo.
Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
Dicen que es malo llegar a viejo, pero es peor no llegar a serlo.
Vale pero millones de veces más la vida de un solo ser humano que todas las propiedades del hombre más rico de la Tierra.
Se muere de vergüenza, no de miedo.
Todos los hombres son sabios; unos antes, los otros, después.
¿Qué se ha de hacer, si la escobita no quiere barrer?.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
A la bota, darla el beso después del queso.
Desde pequeñito le amarga el culo al pepino.
Si nuestro corazón es una rosa, vuestra boca dirá palabras perfumadas.
El amor no hace hervir la olla
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
Ay del que muere, que el vivo enseguida se apaña con lo que puede.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
En hombre nuevo no hay trampa vieja.
A la sombra del nogal no te pongas a recostar.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
El mal hablar es semilla del mal obrar.
El camino malo, se pasa rápido.
Si cuidas tus centavos, tus millones se cuidarán solos.
Hambre y sed, la mejor salsa para comer.
Ese te quiere bien, te hace llorar.
Gallo cantor, acaba en el asador.
En Febrero busca la sombra el perro.
Emprestaste, perdiste al amigo.
Entre mil consideraciones de un tonto, debe haber una aceptable.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
No comas ansias.
Desde que se inventaron las excusas, nadie quiere ser culpable.
Ni juegues ni trates con mujeres y vivirás como quieres.
A las mujeres y a los charcos no hay que andarles con rodeos.
Buscarle cinco pies al gato.
Mal se honra hombre con lo ajeno.