La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
De amores el primero, de lunas las de enero.
Buena es la carne de perdiz; pero mejor la de codorniz.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Una copa a las once, son once a la una.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
Más corre un galgo que un podenco.
El que bien come y bien digiere, solo de viejo se muere.
El pasajero se conoce por la maleta.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Variante: Es la misma gata, pero revolcada.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
Mande la razón y obedezca la pasión.
A quien espera, su bien llega.
El Rey reina, más no gobierna.
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
Quien no oye consejos no llega lejos.
No es tonto el indio, sino quien lo hace compadre.
Que se le mantenga alejado de papel, pluma y tinta; así podrá dejar de escribir y aprenderá a pensar
Antes doblar que quebrar.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
Al matar los puercos, placeres y juegos.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
La prisa se tropieza en sus propios pies.
Por uno que no es bueno, padece un pueblo entero.
Quien no limpia el arado cuando ara, no se limpia el culo cuando caga.
Molino que no muele, algo le duele.
La casa no es un barco.
El que come y canta, pronto se atraganta.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
Desde los tiempos de Adán, unos calientan el horno y otros se comen el pan.
El que paga lo que debe tiene derecho a pedir más.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
Costal vacío mal se tiene y costal lleno mal se dobla.
No pongas al ruin en zancos; que te escupirá desde lo alto.
Como la lengua es falsa y el corazón no, dice la lengua lo que no siente el corazón.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
En San Antón, calabazas al sol.
No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a ti mismo.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
No lleva ya vida honesta, la que con varios se acuesta.
¿Mujer si, comes de mi culo y huyes de mi boca?.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.