Tú no llevas vela en este entierro.
Hay que poner tierra de por medio.
¿Por qué un guía para quien ya ve el templo?
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
Para vivir una vida desprendida, no debemos considerar nada como de nuestra propiedad.
Corta es de piernas la mentira y se deja coger en seguida.
Junio Julio y Agosto ni mujeres ni coles ni mosto.
Ahogado el niño tapan el pozo.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
El hable es plata, el silencio es oro.
No hay caballo, por bueno que sea, que no tropiece algún día.
Bobos van al mercado cada cual con su asno.
Por miedo de pajarillos, no dejes de sembrar mijo.
Como el asno, tocaste la flauta por casualidad.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
Como te presentes, así te mirara la gente.
El que nace para pito nunca llega a corneta.
Ciento que hice, a todos satisface; pero una que erré, y todas las cagué.
Cacarear y no poner, bueno no es.
Ir de bien en mejor, no hay cosa mejor.
Un hormiguero puede causar el derrumbamiento de un dique de mil li.
El amor deja ver las rosas y no las espinas
El espíritu intenta seguir el mismo camino que el corazón, pero no llegará nunca tan lejos
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
Hay que andar más tieso que un ajo.
Trae contigo, y comerás conmigo.
Muchas manos al pucherón, pronto se Llega al hondón.
Aprendo mientras vivo.
En Octubre de la sombra huye, pero si sales al sol, cuida de la insolación.
Para aprender, perder.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
Camino de Roma, ni mula coja ni bolsa floja.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
De amores el primero, de lunas las de enero.
A quien tiene ropa y duerme en el suelo, no le tengas duelo.
Canas y armas vencen las batallas.
Aquel que ha hecho una puerta y un cerrojo, también ha hecho una llave.
Polvo de ladrillo malo para el bolsillo.
La edad no juega ningún papel salvo en los quesos.
Quiere como si hubieras de aborrecer y aborrece como si hubieras de querer.
Aunque el vivir es incierto, nadie en la víspera ha muerto.
Con la mujer y con la mar hay que saber navegar.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
Rostro lleva al lecho, que no el culo bien hecho.
Quién dice la verdad nunca se equivoca.
Al buen día, métele en casa.
Una copa a las once, son once a la una.