Yo soy feliz, dijo. Naturalmente, se trataba de un necio.
La paz con una porra en la mano es la guerra
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
¿Adónde irá el buey que no are, sino al matadero?.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Si Dios no te ha dado gloria, confórmate con la fama.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
Las mujeres hablamos demasiado, pero no decimos ni la mitad de lo que sabemos.
Lo vergonzoso no es no saber, sino no aprender.
Es en lo más estrecho del desfiladero donde comienza el valle.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
El cura, cuando muere un rico, mata un buen cochino.
El que sonríe en vez de enfurecerse es siempre el más fuerte.
El bien viene andando, pero el mal volando.
Con Dios voy; mis obras dirán quién soy.
Aseada aunque sea jorobada.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
Quien nada pide, nada recibe.
Hacerse el de la oreja mocha.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.
La gente mala se muere de vejez.
Quien no miente no viene de buena gente.
Por San Martín siembra el ruin.
Mi marido es tamborilero; Dios me lo dio y así lo quiero.
Papel, testigo fiel.
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
Existen 40 tipos de locura, y uno de sentido común.
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
Pan ajeno nunca es tierno.
En la curtiembre todos los bueyes son vacas.
Mientras mis mentiras cuento, no me parece que miento.
El que de amigos carece es porque no los merece.
Zapatero en su banquilla, rey de Castilla.
Amor por cartas son promesas falsas.
En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
Tantos años de marqués, y no sabe menear el abanico.
La mujer y la sardina, cuanto más salada más dañina.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
Variante: En Febrero busca la sombra el perro; a finales, que no a primeros.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
Ayúdate que Dios te ayudará.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.