Por pedir, nada se pierde.
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.
El perro es más sensato que la mujer, puesto que no le ladra al amo.
De esta vida sacarás lo que disfrutes nada más.
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
En Octubre, la oveja cubre.
Para ser buen viejo hay que haber sido buen joven.
Le dan en el codo y cae en la caja de ahorros.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
Joven ventanera, mala mujer casadera.
De un perro roñoso no pueden nacer perros lobos
Boca de miel y manos de hiel.
Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.
A grandes males, grandes enfermos.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
A quien has acallado no le hagas llorar.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir.
Muchos vi morir de hart y Ninguno de flat.
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
Burro cargado, busca camino.
El buen mosto sale al rostro.
Entre lo dulce y lo amargo, no existe trecho muy largo.
Buena es la regla, si la regla es buena.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
A buen bosque vas por leña.
No e posible vivir con las mujeres. Ni sin las mujeres.
El amor es loco, pero a muchos vuelve tontos.
Quien miente, no habla lo que siente, sino lo que quiere.
Jornal del obrero suele quedarse en la tienda del tabernero.
El diablo está en los detalles.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
Juego de bolos no lo entienden todos.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
Aunque se necesite la espada una sola vez en la vida, es necesario llevarla consigo siempre.
La suerte la pintan calva.
Yo soy feliz, dijo. Naturalmente, se trataba de un necio.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
La paz con una porra en la mano es la guerra
Al buen vino, buen tocino.
Para mal casar, mejor nunca maridar.
Deja de mirar la puerta que se cerró, pues nunca encontrarás la que se ha abierto frente a ti.
Burro amarrado, leña segura.
No se cava con el mango de la azada, pero el mango da a cavar.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
A la hija de tu vecino, límpiale el moco y cásala con tu hijo.
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.