Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
El que algo debe, no reposa como quiere.
Mata, que Dios perdona.
Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
Te conozco mascarita
A las burlas, así ve a ellas que no te salgan veras.
Lo escrito, escrito esta.
Al arquitecto la piedra, y la casa al empedrador.
Siempre la cuba huele a la uva.
Hierba segada, buen sol espera.
En pelea de garañones, pierden siempre los patrones.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
El hogar del Ingles es su castillo.
Año lluvioso, échate de codo.
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
Un hombre feliz es como un barco que navega con viento favorable.
Si pones vides junto a caminos, perderás muchos racimos.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
Cada día olla, amarga el caldo.
A caballo que se empaca, dale estaca.
Buena compañía, Dios y Santa María.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
A sembrar a San Francisco, aunque sea en un risco.
Si los tontos volaran, quince años nublado.
Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
Come, que de lo yuyo comes.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
La ley pareja no es dura.
El hijo mal enseñado no será muy honrado.
Variante: Vale más rodear, que mal pasear.
El sol sale para todos y cuando llueve, todos nos mojamos.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
Todo se andará si la vara no se rompe.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
El hombre bien comido y bien bebido, quiere reposo y no ruido.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
Darle a uno mala espina.
Cuando el gallo canta y después bebe, pronto truena o llueve.
Hable el sabio y escuche el discreto.
Las cosas lo que parecen.
Alaba solo a Dios, critícate sólo a ti mismo.
Campanitas de Toledo, óigoos y no os veo.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
Por San Miguel trisca la nuez, y la manzana después.