Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
No ver, y creer en lo que no se ve, son elementos esenciales de la fe
Mucha manteca para freire un par de huevos.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
Un arma es un enemigo para su dueño.
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
Buey suelto, rey muerto.
Cada mozo lancee su toro.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
En el sendero nuevo, camina lentamente.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
Mejor no empezar algo que no acabarlo.
Sirve a un gran hombre y sabrás lo que es la aflicción.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Cobra buena fama y échate a dormir.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
Achaques el jueves, para no ayunar el viernes.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
El amor es ciego, y el matrimonio lo cura.
Un amigo es como una fuente de agua durante un viaje largo.
A veces el remedio es peor que la enfermedad.
El ladrón juzga por su condición.
Jorobas y manías no las curan los médicos.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Hablar a tiempo requiere tiento.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
Donde ajos ha, vino habrá.
El arco iris brilla después de la tempestad.
No hay nada peor que un maricon resentido.
Lo que se hace aquí, se paga aquí.
De Navidad a San Juan, seis meses van.
Quien amigo es del vino, enemigo es de sí mismo.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
Si los filtros sirviesen para capturar a los hombres, todas las mujeres tendrían un amante
Mano cuerda no hace todo lo que dice la lengua.
Pesar compartido, pronto es ido.
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
El peor enemigo es una felicidad demasiado prolongada
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
A secreto agravio, secreta venganza.
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Para una vez que maté un perro, "Mataperros "me pusieron.
Mata, que Dios perdona.