Con quien no tiene más Dios que su plato, poco trato.
Costurera mala, la hebra de a vara.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
El dar es honor; el pedir, dolor.
De pies a cabeza.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
¡Periquillo con mando!, ya estoy temblando.
El mono vestido de seda mono se queda
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
El verano muere siempre ahogado
De bajada todos los santos ayudan
El más fuerte teme a la muerte.
El corazón tiene forma de urna. Es un recipiente sagrado lleno de secretos
Si tienes riqueza, da trabajo para compartir la pobreza.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
No las tiene Rodrigo todas consigo.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Hay que sufrir para merecer.
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
Amigos y libros: pocos y buenos.
Dirán si eres limpio o guarro, las costeras de tu carro.
En pedregal no siembres cereal.
Internarse en una montaña infestada de tigres, a sabiendas de que los hay.
El viento y la marea no esperan a nadie.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
El Papa y el campesino unidos saben más que el Papa solo.
Músico pagado no toca bien.
El pan es freno del vino.
Quien no comprende una mirada, tampoco comprendera una larga explicacion.
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Bien vengas, mal, si vienes solo.
A pan ajeno, navaja propia.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
Ahí si hay mucha tela de donde cortar.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
A veces, el flaco derriba al fuerte.
A Seguro se lo llevaron preso
Para buena vida, orden y medida.
La pasión embellece lo feo
Al potro que le alabe otro.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.