El melón y la mujer, difíciles son de entender.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
La hora más obscura es justo antes del amanecer.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.
A barco viejo, bordingas nuevas.
Lo que en los libros no está, la vida te enseñará.
Estando sabroso el frito, el plato no importa un pito.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
El frío conoce al encuero.
No prometas nada cuando te sientas eufórico; no respondas una carta cuando te sientas iracundo.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
El primer amor se parece a las primeras nieves; raramente perdura
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
Donde hay duda hay libertad.
Quien cae no tiene amigos.
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
A las diez deja la casa do estés. Si en la tuya estás, te acostarás.
Con el mismo cuero las correas.
Quién dijo pereza, dijo pobreza.
La abuela que no guardo leña en abril, no supo vivir.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
Por la víspera se conocen las fiestas.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
¿Qué estás tomandooo ? Gallo, nuestra cerveza.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
En Mayo regresa el rebaño.
Ir de capa caída.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
La calabaza se dice que es buena una sola vez.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.
No hay don sin din.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Sueña lo que quieras soñar, ve donde quieras ir, sé lo que quieras ser.
Amigo lejos, amigo muerto.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
Tantos enemigos tenemos como criados habemos.
De noche madrugan los arrieros.
Cuando llora el heredero, sus lágrimas no caen al suelo.
El que se enoja pierde.