Calle mojada, caja cerrada.
Del mal que uno huye, de ese muere.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Cada siete años se muda la condición, la costumbre y complexión.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
El amor es de hermano y no de señor.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
Si no seré su guardián, dejaré a los gansos ser gansos
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
Entre mamar y mamar dos horas han de pasar.
Hasta al más superdotado, le sale un hijo tarado.
El que llora su mal, no lo remedia
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Dar el consejo y el vencejo.
En la vida todo tiene remedio, menos la muerte.
Las pulseras de metal suenan si son dos.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Más vale despedirse que ser despedido.
Amor con casada, solo de pasada.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
El amor y los celos son compañeros.
Caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio!.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
Menos idea que Geral pasando música.
No se puede estar al plato y a las tajadas.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
La crianza aleja la labranza.
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigirse mucho a uno mismo y poco a los demás
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
Pato, ganso y ansarón, tres cosas son, y una son: cochino, puerco y lechón.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
Los conflictos con la dama, se dirimen en la cama.
La comida del hidalgo: poca vianda y mantel largo.
Mujer ordenada, con poco lleno su casa.
Inútil como bocina de avión.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
Amante atrevido, de la amada más querido.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.