Caballo manso, tira a malo; mujer coqueta tira a puta; hombre bueno tira a pendejo.
No hagas a otros lo que no quieres que hagan contigo.
Ni casa junto a río, ni viña junto a camino.
La verguenza es último que se piedre.
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
Valentón y rufián, allá se van.
Racimo corto, vendimia larga.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Cabeza que no habla, dígale calabaza.
Higos y nueces no se comen juntos todas las veces.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
El derecho de los pobres no es más que llanto
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
Empezar como grande y acabar como chico, corrida de caballo y parada de borrico.
Ni llueca eches que pollos saques.
Año tuero, vaca y muerto.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Andarse por las ramas.
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
Amor de asno, coz y bocado.
No gastes pólvora en gallinazos.
No te cases por dinero, puedes conseguir un préstamo más barato.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. (Frase utilizada para utilizar un pretexto para dar varias opciones).
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
El haragán es el hermano del mendigo.
Cada día gallina, amarga la cocina.
Es tonto, pero se mete en casa.
Más perdido que un moco en una oreja.
El rocín a la crin, y el asno, al rabo.
Por tu ley, y por tu rey, y por tu grey, y por lo tuyo morirás.
Compra en plaza y vende en casa.
La vejez mal deseado es.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Al hijo del herrero, de balde le machacan el hierro.
Después de lo hecho, todos dan consejo.
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
No hay mudanza que pueda bien hacerse sin dosis buena de templanza.
Pan casero, de ese quiero.
El tiempo todo lo cura
Hay que subir la montaña como viejo para llegar como joven.
La dignidad no ha perdido, quien tiene un solo marido.