Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
Al hijo del rico no le toques el vestido.
La muerte de un anciano es como una biblioteca que se quema.
El amor gobierna su reino sin espadas.
A quien dices el secreto das tu libertad.
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.
La fantasía es la primavera del alma
La vida es aquello que te va sucediendo mientras tu te empeñas en hacer otros planes.
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
No caben dos pies en un zapato.
Trabaja como si siempre hubieses de vivir, y vive como si luego hubieses de morir.
Comida de aldeanos, sin manteles, pero mucho y sano.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Las cartas que una mujer desea recibir de un hombre son aquellas que él no debería escribir jamás.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Al mal dar, tabaquear.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
Carne y pescado en una comida, acortan la vida.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
Más obrar que hablar.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
Las mujeres quieren ser rogadas.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
¿Y quién dijo que el diablo no tiene hermanas?.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
Año nuevo vida nueva.
La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados
No sirve ni para llevarle la puerca al barraco.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Lo que es igual, no es trampa.
Pocas palabra y muchos hechos.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
A cada uno lo toca escoger, la cuchara con la que ha de comer.
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.