Al que veas en alpargatas por Navidad, no le preguntes cómo le va.
Ama a quien te ama, y no a quien te ilusiona.
Quien no se arriesga no cruza el río
Consejo no pedido, consejo mal oído.
Un clavo saca a otro clavo.
Está mal pelado el chancho.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Poco a poco hila la vieja el copo.
A otro perro con ese hueso.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Amor grande vence mil dificultades.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Amores reñidos, los más queridos.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Aire de Levante, agua delante.
A confesión de parte relevo de prueba.
Por los reyes, el hielo y la nieve crecen.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Amor y dolor son del mismo color.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Más vale tarde que nunca.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
Casóse con gata por amor a la plata, gastóse la plata, quedóse la gata.
El matrimonio es como el framboyán, primero vienen las flores y después vienen las vainas.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Se heredan dinero y deudas
El amor mueve montaña.
Con tripas vacías, no hay alegrías.
Planta, siembra y cría, vivirás con alegría.
La felicidad viene a la casa donde se ríen.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.