En septiembre cosecha y no siembres.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
Despacito por las piedras
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
Unos nacen con estrellas y otros estrellados.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
Tras de corneados ? Apaleados.
Estoy como gallo en corral ajeno
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
Más vale una mala boda que un buen entierro.
Bendita la casa que a viejos sabe.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
A chica boca, chica sopa.
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.
En Septiembre, el que no tenga ropa que tiemble.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Cada cual es rey en su casa.
Roer siempre el mismo hueso
Hijos y hogar, son la única verdad.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Al loco y al aire, darles calle.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
A pan duro, diente agudo.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Como es el padre, así es el hijo.
Si quieres que te siga el perro dale pan
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
El niño regalado, siempre esta enojado.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
Los parientes del rico son tan numerosos como granos de arroz en un arrozal.
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.