Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
La alegría es gemela
La moda no incomoda.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
A veces perdiendo se gana.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
No es lo mismo los palos de la reja que los pelos de la raja.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Afanar y no medrar es para desesperar.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
Esposa mojada, esposa afortunada
Si quieres convertirte en calígrafo: Escribe, escribe y escribe.
Después del relámpago viene el trueno.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
Entre bueyes no hay cornadas.
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
El enfermo necesita del medico, el médico no necesita del enfermo.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Una buena carrera es mejor que una larga espera.
Acuéstate con perros y te levantarás con pulgas.
Cuanto más primos, más adentro.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
Está por encima de sus enemigos el que desprecia sus agravios.
El que no corre, vuela.
El regalo del mal hombre no trae consigo nada bueno.
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Qué inflama rápidamente,se extingue pronto.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
Mala olla y buen testamento.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
Zamarras y sermones no son para el tiempo de calores.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Una mano y un pie no aplauden juntos.
Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
Aquel que ha hecho una puerta y un cerrojo, también ha hecho una llave.
Una cáscara de coco llena de agua es como un océano para una hormiga.
Felicidad de hoy, dolor de mañana
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
No seas amigo de los necios.