El mejor sol es el que calienta hoy
El hombre es para el hombre un espejo.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
Chilla más que un camionao é pollos.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
Todo amor tiene su gasto
Quien promete amor eterno es porque desconoce los cuernos.
Matar pulgas a balazos.
A veces podemos hacer mal por una buena razón.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
La culpa no la tiene el chancho, sino quién le da el afrecho.
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
Es mejor preguntar dos veces que extraviarse una.
Escucha el sonido del río y obtendrás una trucha.
La barca pasa, pero el río queda.
Comparte la carga y ésta será más ligera.
Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
Desvestir un santo para vestir otro.
Una familia unida come del mismo plato.
La espina saldrá por donde entró.
Muchos pocos hacen un mucho.
Los amantes que se pelean, se adoran
La batata la hizo Dios, el boniato, no.
El ahorro es santo porque hace milagros.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.
Una buena acción es la mejor oración.
En el amor y la guerra, todo hueco es trinchera.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
El que nada duda, nada sabe.
Un día el lobezno se convertirá en lobo, aunque se haya criado entre los hijos del hombre.
De buena harina, buena masa.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
Los amigos se comprenden mejor en la distancia
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
El dormir es el hermano menor de la muerte.
No te acerques a una cabra por delante, a un caballo por detrás, y a un tonto por ningún lado.
Cuando en el cielo oscuro hay ventanas, de llover no hay ganas.
Dedica una parte de tus esfuerzos al bien común.
La lluvia moja las manchas del leopardo pero no se las quita.
Amores añejos acaban con los pellejos.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Cada cual es hijo de sus obras.