La vida es un montón de pequeñas cosas
No siempre huye el que vuelve la espalda
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
Qué te crees la última chupada del Mango!
Bailando con la más fea
Al que veas en alpargatas por Navidad, no le preguntes cómo le va.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
El dinero tiene la cola corta. Por eso cuesta tanto agarrarlo.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
En un altar deteriorado no se prenden velas.
Hay un momento para cada cosa. Un día de viento no es adecuado para construir tejados.
Reniego de grillos, aunque sean de oro fino.
El peor enemigo es una felicidad demasiado prolongada
El jorobado no ve su joroba
El hombre que conoce todo lo que la humanidad ha creído, ¿cómo es posible que siga creyendo?
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
En la cancha se ven los gallos.
A pan duro, diente agudo.
Si quieres que te vengan a ver ten la casa sin barrer
Por Santa Lucía, mengua la noche y crece el día, y hasta Navidad en su ser está.
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
Incluso si conoces el camino, pregunta otra vez.
El cuerdo en cabeza ajena escarmienta.
Récele a la Virgen, pero siga remando.
Las botas del diablo no hacen ruido.
Como canta el abad responde el monaguillo.
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
Si no lloras, Sino sufres, si no te desgarras... no es amor o ¿tienes otra opción?
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
El agua va siempre al río.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
A donde las dan, allí las toman.
En el mundo no hay banquete que no tenga fin.
La reputación dura más que la vida.
Todo avaro tiene un hijo gastador.
Te va a atropellar un carrito de helados.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
Gato escaldo del agua fría huye.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Ya me cansé de descansar.