Quien mucho desea, mucho teme.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
El demonio no duerme.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
La alegría es el mundo de la libertad
Si en septiembre comienza a llover, otoño seguro es.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
Donde no hay celos no hay amor.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
Del amor al odio, solo hay un paso.
Casa de esquina, para mi vecina.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
A gran pecado, gran misericordia.
Carta echada, no puede ser retirada.
A llorar al cuartito.
El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.Proverbios 1:7
La lluvia viene después de los bosques.
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Guarda los pensamientos de la noche para la mañana
Hermanos hay tanto por hacer!
De alabar el diablo el fruto, vino Eva a probarlo.
También de alegría se puede morir
Es agua derramada.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Agarrando aunque sea fallo.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
No se envía a un muchacho a recoger miel
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Sal derramada, quimera armada.
La marcha instruye al asno.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
La espada apareció en este mundo debido al retraso de la justicia.