La paja solamente se ve en el ojo ajeno.
Agua de enero, cada gota vale un dinero.
Quien se duerme, no pesca peces.
Puerta de villa, puerta de vida.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Haceos miel y comeos han las moscas.
De la mar, el mero; y de la huerta, el puerro.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
Los enamorados, no ven a los lados.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Nobleza obliga.
Hacer las cuentas del Gran Capitán.
Erga Arga y Aragón, hacen al Ebro varón.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
Azúcar y canela, hacen a la vida buena.
Pan y vino andan camino.
Los votos hechos durante la tormenta se olvidan al llegar la calma.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Todas las horas hieren. La última mata.
Sale más caro el candil que la vela.
El tiempo todo lo cura y todo lo muda.
Lo que no se empieza no se acaba.
El que ha sido tu enemigo, nunca será tu amigo.
La belleza es como una flor; nace pronto y pronto se marchita
Castillos muy altos vienen de repente al suelo.
Al bobo, múdale el juego.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
Si no es Juan, es Pedro.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
Paja al pajar y barberos a rapar.
Lección dormida, lección aprendida.
Ni amigo jugador, ni tahúr mal bebedor.
Hacer bien donde no es agradecido es bien perdido.
De las ciencias y las artes, solo es enemigo el ignorante.
El mal escribano, le echa la culpa a la pluma.
Mientras vas y vienes, no falta gente por el camino.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
Dar con la puerta en la cara.
El amor del cobarde hace hombre para alarde.
Más vale tuerta que muerta.
El tiempo no perdona a nadie.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
Agua en cesto se acaba presto.
Nunca me arrepentí de lo que no dije.