Canas son, que no lunares, cuando comienzan por los aladares.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
El solo olor de un buen frito, no nos sacia el apetito.
Para tener paz en casa cuando llega el marido todo debe estar limpio.
Que mi capa sea larga o corta, ¿qué te importa?.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
Cuando el viejo no bebe, cerca está de la muerte.
Quien se excusa se acusa.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
El que tiene buba, ése la estruja.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
Pájaro que huye, no hace daño.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
Al aguador, su cuba y no la borla del doctor.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Madre piadosa cría hija miedosa.
Carne y pescado en una comida, acortan la vida.
Cuando te sople bien el viento, aprovéchalo.
Donde fuerza viene, derecho se pierde.
No es mala la muerte cuando se lleva a quien debe.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.
En Abril aguas mil, al entrar pero no al salir.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
Encima de la leche, nada eches.
El enfermo quiere su vida, el médico quiere sus honorarios.
Decir la verdad es como escribir bien, se aprende practicando
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Cada tonto tiene su manía.
No hay peligro para el preparado.
Cuídate de los lobos con piel de cordero.
Para quien no tiene a la suerte de su parte, todos los días son martes.
Que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha.
La mentira dura mientras la verdad no llega.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
Si eres pobre, no quieras hacer lo que el rico.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
Me traen por la calle de la amargura.
Hablar de la mar, y en ella no entrar.
Iglesia llena antaño, vacía hogaño.
Un mal candado llamará a la ganzúa.
Navarro, ni de barro
Romperse el brial, más vale bien que mal.
Agua que corre, nunca mal coge.
Al que huye del trabajo, el trabajo le persigue.
El dinero como el chisme, se hicieron para contarlo.
A casa nueva, puerta vieja.
Mucho ayuda el que no estorba.
Toda demasía enfada y hastía.
La gracia del barbero es sacar la patilla de donde no hay pelo.
Agua, viento y cuchilladas, desde la cama.