El tiempo todo lo alcanza, a la corta o a la larga.
El amor es como la flor de la higuera: si se huele discretamente exhala su fragancia, pero si se la expone a los ojos de los demás acaba cubierta de moscas y pierde su perfume
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
El que pone al juego sus dineros no ha de hacer cuenta de ellos.
Ramal y bozal, para el animal.
El inferior pecha lo que el superior pega.
El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
Hay más días que longanizas.
¡Cuánto y cuánto chiquillo, para cazar un grillo!.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
Lo bueno aborrece y lo malo apetece.
El gandul es un cadáver con apetito.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Engañarme porque no me mintió, que si me mintiera, engañarme no pudiera.
Darle a una persona todo tu amor, no es un seguro de que siempre te amara.
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
Los pesares envenenan la sangre.
La pisada del amo, el mejor abono.
Después de vendimiar siempre sobran cestos.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Juez con prisa, juez que yerra.
Ser desagradecido es de mal nacidos.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
Lo que está por pasar pasará.
A buena mujer, poco freno basta.
Fía poco y en muy pocos.
En gran casa, gran gasto se amasa.
Mal se cuece olla que no se remece.
A las regiones altas nunca les faltan tormentas.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
¿Para qué tanta librería quien tiene la sesera vacía?.
Carne blanda y vino puro, alimento seguro.
De casa alacrán, sal fuera y que pique donde quiera.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Con la vara que midas, con esa te medirán.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
Vino y mujer, te ponen al revés.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Quien sabe ceder, sabe vencer.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
No vallas por el exterior, eso te podria engañar.
En Abril aguas mil, coladas por un mandil; en Mayo, tres o cuatro, y ésas con buen barro.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
Sabio es quien poco habla y mucho calla.
Quien poda en Mayo y alza en Agosto, ni coge pan ni mosto.