Cuando menos piensa el galgo, salta la liebre.
No tengo gato, ni perro, ni velas en ese entierro.
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
En Zaratán, buenas putas y mejor pan.
Más vale loco que necio.
Dales agua por el pie, antes que padezcan sed.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
A las mujeres y a los charcos no hay que andarles con rodeos.
Si alabas mucho tu caballo, tendrás que prestarlo.
La mujer debe gobernar la casa, y el marido la caja.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
La nariz y la frente, hasta la muerte siempre crecen.
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
Nadie da sino lo que tiene.
La iglesia a diez pasos y a doscientos la taberna, más cerca está la taberna que la iglesia.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Donde hay nobleza, hay largueza.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Maneja tu negocio; no dejes que él te maneje a ti.
Cuando suga la abeja, se vuelve cera y miel; cuando la araña, veneno y hielo.
O al puente o al vado, si no hemos de pasar a nado.
A un fresco, un cuesco.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
Quien pregunta, no yerra.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
Con hilo de plata labró mi seda, y voy y la tiendo en la alameda.
A quien come muchos manjares no faltarán enfermedades.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
Pájaros del mismo pelo juntos emprenden el vuelo.
Necios y gatos son desconfiados.
Si al pez le gusta el agua, el agua tratara bien al pez.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
Bien está cada piedra en su agujero.
Tantos son nacidos, tantos son queridos.
Para conservar amistad, pared en medio.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
En Octubre echa pan y cubre.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
Cuando quiera ausentarse tu enemigo, quítale estorbos del camino.
Unos tanto y otros tan poco.
Perro que ladra, guarda la casa.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
Agua por Virgen de Agosto, quita aceite y agua el mosto.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Despacito y buena letra.
No hay boda sin tornaboda.
La ocasión llega, llama y no espera.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
Abriles y jornaleros, pocos de buenos.