Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
Los amores se van, los dolores se quedan.
Mientras hay alma, hay esperanza.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
La mujer finge más que miente; el hombre miente más que finge.
El tiempo aclara las cosas.
El último que se pierde es la esperanza.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
A fuerza de duros caen los más fuertes muros.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
Espera lo mejor, pero prepárate para lo peor.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
El monte tiene ojo.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Ya lo dijo un buen alcalde: en las fiestas todo de balde.
Con palabras agradables y un poco de amabilidad se puede arrastrar a un elefante de un cabello.
No cantes victoria antes de tiempo.
La Fortuna es de vidrio; cuando más brilla más frágil es.
El buen vestido aumenta la hermosura, y la fealdad disimula.
Vino y amores, de viejo los mejores.
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
Tretas y tetas pueden más que letras.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Dame pan y llámame perro.
A la vasija nueva dura el resabio de lo que se echó en ella.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Quien aprisa asa, quemado come.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.
Madre para parir y no para criar, no es madre de verdad.
No hay bicho tan raro como el hombre avaro: para más guardar y tener, se muere por no comer.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
Tal para cual.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
Que se le va a hacer al mal cuando remedio no hay.
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
El amor es como la luna, cuando no crece es que mengua.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
La mucha tristeza sueño acarrea.
Las letras con sangre entran.
El que no quiera polvo, que no salga a la era.
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.