Cinco: por el culo te la hinco.
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
Quien mucho escucha, su mal oye.
Adonde el corazón camina, el pie se inclina.
Todo acaba con la muerte, menos, el hacer bien.
Buitres y milanos, primos hermanos.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
Mientras vivamos en la ignorancia, seremos siempre los unos enemigos de los otros.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
Cuando el tecolote canta el indio muere, esto no es cierto pero sucede.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
A la bestia cargada el sobornal la mata.
Sol que mucho pica, o llueve o graniza.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
El que a hierro mata, no muere a monterazos.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
A los enfermos, los sanos les damos saludables consejos.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
Variante: El perro viejo, si ladra, da consejo.
El maíz tendrás colgado, de las vigas del sobrado.
Al fisgón cuando menos un trompón.
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
El amor es para los hombres el estado natural del alma
Campo bien regado, campo preñado.
El que ríe el último, ríe mejor.
Todo en la vida tiene su medida.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
A preguiça se deu bem.
Cuando llora el heredero, sus lágrimas no caen al suelo.
Cuando no hay pan ni harina, todo ase vuelven mojinas.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
Jugar la última carta.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Si eres clemente, serás feliz siempre.
Pan con ojos y queso sin ellos.
De amores el primero, de lunas las de enero.
Hasta que no muera el arriero, no se sabe de quién es la recua.
Suegra, ni de barro es buena.
A la que te criaste, te quedaste.
Si tras la belleza no encuentras una mente sabia, considérala como la de un animal
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Cuando el gallo canta, la gente se levanta.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.