Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Nunca pongas el arado antes de los bueyes.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Fiebres otoñales, largas o mortales.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
Hay ayudas que son lavativas.
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
El que muere en Lunes mal empieza la semana.
Quebrásteme la cabeza, y ahora me untas el casco.
El juego destruye más que el fuego.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
Dan el ala para comerse la pechuga.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
De baños y de cenas están las sepulturas llenas.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
La madre y la hija, usan la misma camisa: la de la madre y no la de la hija.
Por más que oigas consejos no te haras más rápido viejo.
Donde está el rey, a cien leguas.
De lo que se come se cría. Y criadillas comía.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
Sirve a un gran hombre y sabrás lo que es la aflicción.
Soñar no cuesta nada.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
La verdadera amistad no se hiela durante el invierno
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
El corazón del justo, piensa para responder.
La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
Todo es según el cristal con que se mira.
Mientras mees claro y pees fuerte no le temas a la muerte.
Si el muerto volviera a vivir, de pena se volvería a morir.
A falta de trigo, venga centeno.
La fuerza vence, la razón convence.
Al que mintió una vez, nunca se le creyó.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
La verdadera mezquita es la que se construye en el fondo del alma.
Los celos son el amor propio de la carne
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.