Quien tiene arte va por todas partes.
La adversidad forja hombres; la buena fortuna crea monstruos.
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
A días claros, oscuros nublados.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Tu eres tu propia barrera; sáltala desde dentro
La confianza da asco
El que la hace, la paga.
Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.
Amor forastero, amor pasajero.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Ese huevito quiere sal
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
Diciembre, mes de hielo y mes de nieves.
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
En la necesidad se conoce la amistad.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
Quiéreme poco pero continúa
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Donde hay orden, hay bendición.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Usa los medios y confía en que Dios de su bendición.
La intención es lo que vale.
La alegría da miedo
En Septiembre, el que no tenga ropa que tiemble.
Le dije al almendro que me hablara de Dios y comenzó a florecer.
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
Tal padre, tal hijo.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
El cielo no cierra completamente el camino a los hombres.
Cuidado con la adulación
Aquel que guarda siempre tiene.
Come santos, caga diablos.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
No te asombres por poca cosa.
El cuerpo eterno del hombre es la imaginación
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
El que necesita, te visita.
El paraíso está en el regazo de una madre.
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres