Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
Todo flujo debe tener su reflujo.
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
Boda mojada, novia afortunada.
Un protector es como un manto.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Casado por amores, casado con dolores.
Tener el juego trancado.
La necesidad tiene cara de hereje.
La fantasía es la primavera del alma
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Nada se nos parece tanto como nuestras fantasías
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
El cielo me ha designado para gobernar a todas las naciones, porque hasta ahora no ha habido orden sobre las estepas
El que cree en mujer no cree en Dios.
Por las cuentas del rosario, puede subir al pecho el diablo.
Voy a ir hacer un mandado.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
Creerse el papá de los helados.
La vida es una sorpresa continua
Un amigo vale cien parientes
Los hombres son mejores que su teología
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Como es el padre, así es el hijo.
Antes de criticar, mírate la cola.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
En arca abierta, el justo peca.
Más de un hombre amanece con el día que no verá morir.
El mundo está vuelto al revés
Casa vieja todo es goteras.
Digas lo que digas, siempre dirán que dijiste, que no dijiste nada
Por una alegría mil dolores
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
Esto es pan para tu matate.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.