El trabajo del pensamiento se parece a la perforación de un pozo: el agua es turbia al principio, más luego se clarifica.
No des consejo a quien no te lo pide.
Hacer una cosa contra viento y marea.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
La vida es una cebolla y hay que pelarla llorando.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
Al espantado, la sombra le basta.
El que aconseja, no paga.
De fuera vendrá quien de casa me echará.
Todos los hombres son sabios; unos antes, los otros, después.
Pisarás el umbral del bienestar, cuando empieces a sentirte satisfecho con apenas nada.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Maestre por maestre, seálo éste.
A tres azadonadas, sacar agua.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
No hay largo que no se incline, ni enano que no se empine.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.
La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.
El pájaro que revolotee menos, permanecerá más tiempo en el vuelo.
El que es culpable puede reincidir.
Hay que predicar con el ejemplo.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
Cuentas viejas líos y quejas.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
Nadie se muere dos veces.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
Amor con hambre, no dura.
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Nada puede decirse, que no se haya dicho.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes.
Canas y armas vencen las batallas.
Domingo, domingo, día de pingo.
Sueña lo que quieras soñar, ve donde quieras ir, sé lo que quieras ser.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.