Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
El interés mata la amistad
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
Que cada cual espante sus pulgas.
Si las paredes hablaran.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
Ayer entró en la iglesia, y hoy se quiere alzar con toda ella.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Las piedras no hablan.
El que es sabio nunca enceguece.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
Las enfermedades son el impuesto que se paga por los placeres prohibidos.
Las palabras vuelan, los escritos se conservan.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Por San Eugenio, castañas al fuego.
El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
Debajo de mi capa, mate al Rey.
Paloma que va volando no dice a dónde ni cuando.
No metas a tu casa a quien te sacara de ella.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
A este son, comen los del ron, ron.
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
Divide y vencerás.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
La ruana no hace al arriero, ni el vestido al caballero.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
Amigo lejos, amigo muerto.
Si te pica el alacrán, busca cura y sacristán.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
El sol siempre reluce.