Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
En la paz se cuelga a los ladrones; en la guerra se les honra.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Un invitado debe marchar a tiempo y no abusar de su bienvenida; incluso un amigo se vuelve molesto si se queda demasiado tiempo.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
Valgan las llenas, por las vacías.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Puedo derrotarte físicamente con o sin razón, pero solo puedo derrotar tu mente con un razonamiento.
El que sabe sabe y el que no lo inventa.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
Cuando alguien te hace un daño, búscalo en tu lista de los más favorecidos.
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
Mal reposa la vida dudosa.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Para que quiere cama el que no duerme.
El aburrimiento es el mejor enfermero
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
Con agua de malvavisco, se cura hasta el obispo.
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
Sin precio no se han las mujeres.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
El cebo es el que engaña, no la caña.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Un granuja es suave como el algodon; un estúpido es duro como el hierro.
Es fácil esquivar la lanza, mas no el puñal oculto.
En noche oscura y sin vela "churrias y dolor de muelas".
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
De los hombres se hacen los obispos.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
¿Qué sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada?
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
Juicios tengas, y los ganes.
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
Cielo aborregado, suelo mojado.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Un libro es como un jardín en el bolsillo.
Nunca falta un roto para un descosido.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.