Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
La vida es un juego.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Consejo tardío, consejo baldío.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
El dolor hace pensar al hombre. El pensamiento hace al hombre sabio. La sabiduría nos conduce a la verdad.
Un millon de moscas no pueden equivocarse: coma mierda (frase anarquista).
Estar como cucaracha en baile de gallinas.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
Llegar y besar el santo.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Para buena vida, orden y medida.
Nota: (Proviene de Diógenes de Sinope, también conocido como Diógenes el Cínico)
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
Cuanto más quiere una mujer a su marido, más corrije sus defectos.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
La cortesía exige reciprocidad.
Bien haya quien a los suyos se parece.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
El que presta, a pedir se atiene.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
Le dijo la sartén al cazo.
Baila más que un trompo.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Eso es como pedirle peras al olmo.
Cree el político que los demás son de su misma condición.
No se tiene el alma de una amigo sin dar el alma
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
En el amor solo el principio es divertido
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Hermano mayor padre menor.
Paciencia y barajar.
Ni la pobreza obliga a nadie a robar, ni la riqueza lo evita.
El perro es más sensato que la mujer, puesto que no le ladra al amo.
Lo que fuere sonará.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
Quien te administra, a tu costa se suministra.
Incluso el perro con mover la cola se gana el alimento
A gran seca, gran mojada.
En las caricias de otoño, se empieza en la cara y se acaba en el coño.