Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Para todo perdido, algo agarrado.
Quien bien ata, bien desata.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
Echando a perder se aprende.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
Inútil como cenicero en moto.
Quien mal cae, mal yace.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Dios castiga, pero no ha palo.
Ningún hombre puede ser feliz si no se aprecia a sí mismo
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
Las palabras no cuestan plata.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
La novia del estudiante nunca llega a ser la esposa del profesionista.
Lo que haces, encuentras.
De noche todos los gatos son negros.
Después de la resaca viene la pleamar.
En la guerra y en el amor, todo se vale.
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
Con leña prometida no se calienta la casa.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
Como el azúcar no es arsénico, muchas tumbas están llenas.
No pongas a tu mejor amigo en la disyuntiva de tener que elegir entre ti y una cruz de caballero
Zapatero a tus zapatos.
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
Caminito comenzado, es medio andado.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
Al asno no pidas lana.
A la que te criaste, te quedaste.
Si quieres que tu mujer te quiera, ten dinero en la cartera.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Cuando uno se enoja, la razón se va de paseo.
Cuentas claras conservan amistades.
Dan darán, dicen las campanas.
Burla pesada, en veras acaba.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.