Quien no comprende una mirada, tampoco comprendera una larga explicacion.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Donde se está bien nunca se muere
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
Una deuda, veinte engendra.
Un hombre sin relación, es un hombre muerto.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
Siempre queda algo de fragancia en la mano que da rosas.
La gata de doña Flora, si se la ponen grita, si se la quitan llora.
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.
Valgan las llenas, por las vacías.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
la ropa son alas.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
Borracho que come miel, pobre de él!
El papel que se rompa él.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
El que a los veinte no es valiente, a los treinta no es casado, y a los cuarenta no es rico, es gallo que clavó el pico.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
Al que da y quita le sale una jorobita.
La mejor felicidad, es la conformidad.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
A secreto agravio, secreta venganza.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
¿Así que no te gusta la sopa?, dos platos.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
A dineros dados, brazos quebrados.
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Hasta una hormiga que pierde, duerme. Hay dos animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Muerte y venta deshace renta.
Hay quien tiene cabeza pero no tiene gorra para ponerse, y hay quien tiene gorra pero no tiene cabeza.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
De pequeños principios resultan grandes fines.